Werder Bremen 0-1 Bayern Munich | La Bundesliga sigue igual

Octavo título consecutivo para el Bayern de Munich. Pese a conseguirlo sin haberse disputado las últimas dos jornadas del campeonato, ha sido uno de los más complicados de la década. Posiblemente, la dificultad tenga más que ver con los errores del equipo a principios de temporada, que por los méritos de sus rivales, que no han demostrado la misma solidez.

Kimmich y Neuer

El encuentro que les ha servido para certificar esta nueva ensaladera ha exigido más trabajo del que cabía esperar. El conjunto de Flick se enfrentaba a domicilio al penúltimo clasificado, un Werder Bremen que llegaba asfixiado por la necesidad de puntos, y se marcha con la sensación de que ha estado más cerca de sacar algo positivo de lo que parecía.

Pese al resultado corto, el Bayern fue con todo

El Bayern se presentó con su once de gala, con Lewandowski, Müller y Coman de vuelta a la titularidad, pero se encontró con un Werder Bremen combativo y valiente durante la primera media hora de encuentro. Sin embargo, al filo del descanso, el ariete polaco Robert Lewandowski aprovechó un magnífico pase filtrado de Jerome Boateng para adelantarse en el marcador y afianzar su posición como máximo goleador del campeonato.

El Werder Bremen llegó vivo al intermedio, pero cambiaron a sus mejores jugadores, Rashica y Bittencourt, al poco del comienzo de la segunda mitad. Daba la sensación de que entregaban la cuchara, o simplemente querían llegar con opciones a los últimos minutos. Cosa que sucedió, principalmente por la expulsión del joven lateral Alphonso Davies en el minuto 79. Debió ser expulsado en la primera parte por una patada que bien pudo ser entendida como agresión por el colegiado. No fue así, pero acabó llevándose la segunda amarilla.

Davies al recibir la tarjeta roja en el 79′

Salieron Pizarro y Füllkrug en los locales para intentar igualar el encuentro, pero, aunque el primero estuvo a punto de engatillar un remate de Yuya Osako, Manuel Neuer se interpuso con una estirada fantástica.

Un título un poco menos efusivo

Al final los tres puntos cayeron del lado visitante y pudimos ver una celebración algo descafeinada por la falta de público. Sin embargo, ha extrañado que los jugadores y el cuerpo técnico hayan obviado la distancia social por unos minutos para fundirse en abrazos y saludos. Hasta los alemanes tienen necesidad de demostrarse el cariño de vez en cuando. Si había una ocasión para hacerlo, desde luego esa es la celebración de un título de liga.

Jugadores del Bayern vistiendo la camiseta del octavo título consecutivo

El conjunto bávaro jugará los dos últimos partidos del campeonato sin ninguna presión, y Flick dará minutos a sus jugadores más jóvenes y menos habituales de la plantilla. Todo lo contrario que el Werder Bremen de Kohfeldt, que tiene dos finales por delante. Este domingo será el partido más importante para sus intereses, porque juegan contra el Mainz, equipo que marca la salvación. Tras el descenso matemático del Paderborn, colista, queda por saber qué equipos ocuparán las plazas de descenso directo y la de play-off contra el tercer clasificado de segunda división.

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