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Valladolid 1-2 Granada CF: Los nazaríes y su eterna lucha

Valladolid y Granada CF se veían las caras en el estadio José Zorrilla con dinámicas distintas. Los de Pucela están cerca de la zona roja, con serias posibilidades de bajar a segunda. El Granada, por su parte, empieza a despertar de su sueño europeo y quiere certificar cuanto antes su permanencia.

Machís dispara un balón. / Fuente: Cope

El partido empezaba con un Granada CF muy superior, como un vendaval atacando. Las internadas de Puertas y sobre todo de Machís, que atacaba con mucha fiereza la portería de Jordi Masip. El cancerbero tuvo que actuar en los primeros minutos, poniendo una mano salvadora tras un remate de Yan Eteki en el área pequeña.

Si bien los de Diego Martínez empezaron mucho mejor, el Valladolid pudo bajar las pulsaciones y se hizo algo más con el balón, dejando un primer tiempo algo inactivo y sin demasiadas oportunidades claras, hasta el 42. Vallejo cometía penalti claro sobre Kodro, que transformaba un ex del Granada, Orellana. Raso, duro y por debajo. Nos íbamos al descanso con un Valladolid que no sabía bien cómo iba ganando.

En el segundo tiempo el Granada se activó y buscó el gol, con un soberbio Machís, que driblaba hasta a su propia sombra. Es cierto que el partido estaba bastante bronco, con varias amarillas en los primeros compases del segundo tiempo, pues Del Cerro Grande parecía que la tarjeta amarilla le quemaba en el bolsillo. Antonio Puertas también hacía un gran encuentro, al igual que Roque Mesa por parte del Valladolid.

El Granada rondaba el área rival pero no acababa de terminar sus jugadas, hasta que apareció el veterano Jorge Molina. En el 78, Puertas abría para Foulquier, que con un centro medido a Molina, el ex del Getafe remataba abajo para poner el 1-1 en el luminoso del Jóse Zorrilla.

Y el Valladolid se vino abajo. Los de Sergio García encajan muchos goles en los minutos finales, y lo saben. Por ello es muy difícil de entender como el Valladolid no dio un paso adelante e intentó mantener el balón, pues dejó campar a sus anchas al Granada. Los de Diego Martínez merecían el gol, y finalmente llegó.

En el 86, Quini puso un balón espectacular en la escuadra, con un disparo que impresionó a todos, haciendo el definitivo 1-2. Un gol muy celebrado por el Granada, que dejó hundido al Valladolid. Los de Pucela apenas tuvieron oportunidades, y el Granada incluso pudo hacer otro gol en una internada de, como no, Darwin Machís.

Foulquier y Javier Sánchez pelean un balón. / Fuente: Imago

Autor: Pablo Triguero

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