Opinión | Orellana al Valladolid, ¿y qué hacemos con Ben Arfa?

Ronaldo, presidente del Valladolid, junto a Ben Arfa en su presentación

El día 28 de enero el Real Valladolid presentó al internacional francés Hatem Ben Arfa. Cuando pienso en este pequeño centrocampista, no puedo evitar recordar los excepcionales goles que marcó en su etapa en el Newcastle, o en la ilusión que generó su gran año en el Niza. Un tipo que formaba parte de una hornada de jugadores muy talentosa, junto a Benzema, Nasri o Gourcuff, de la que tan solo el ariete madridista ha llegado a ser un jugador de primerísimo nivel.

Aquí tenéis el increíble gol que le marca al Bolton, después de irse de todo el equipo rival

Por eso, su llegada a Pucela fue tan sorprendente. Aunque después de ver a Kagawa con la camiseta del Zaragoza, cualquier cosa puede pasar. Lo cierto es que Hatem llegaba después de seis meses sin equipo, con la intención de recuperar sensaciones como futbolista, mientras ayudaba al equipo a mantenerse en primera división. Parece que esto último se va a cumplir, y que no sufrirán demasiado para no descender. Pero la contribución de Ben Arfa para conseguir este objetivo ha sido mínima.

Antes del parón, se podía entender que el jugador tuviera dificultades para alcanzar el ritmo de competición de sus compañeros. Y aún así, todos sabemos que su enorme calidad habría escondido en parte su mala forma física. Solo jugo dos partidos, y en ambos saltó al campo en los últimos minutos. Se esperaba que los meses de parón le permitieran ponerse al nivel de los compañeros, pero de nuevo solo ha contado con una oportunidad, 16 minutos en el empate a cero contra el Celta de Vigo.

Pero las cosas van aún peor para el francés. Su entrenador, Sergio González, ni corto ni perezoso, espetó en rueda de prensa que se había equivocado en sus cambios ofensivos, dejando caer de una forma no demasiado sutil, que no haber marcado en aquel encuentro era responsabilidad de Ben Arfa; o más bien, suya por haber sacado a Ben Arfa. Pretende que le de el rendimiento de una estrella, dándole las mismas oportunidades que a un juvenil. Cuesta mucho entenderlo.

Seguramente el número de autógrafos firmados en una tarde supere al de minutos jugados | Fuente: Twitter Real Valladolid

Además, en las últimas horas se ha conocido la incorporación para la próxima temporada del extremo chileno del Eibar, Fabián Orellana, de 34 años. Sería estupendo ver a Orellana y a Ben Arfa jugando juntos en el Nuevo José Zorrilla, pero da la sensación de que el galo puede marcharse cuando finalice su contrato – es decir, el 30 de junio, antes de acabar incluso la temporada – dejando muy poco en la liga española de su talento.

Se llegó incluso a rumorear que, dada la teórica salida de Salisu al Rennes, último club de Ben Arfa, el equipo francés pondría facilidades para que Clément Grenier llegara al Valladolid para la próxima temporada. Lo que, dada la amistad entre Grenier y el ‘3’ blanquivioleta, habría contribuido a que este último decidiera quedarse.

Imaginar un 4-2-3-1 con Orellana, Grenier y Ben Arfa me parece un sueño del que posiblemente me deba despertar. Soy consciente de que en ese once el balance defensivo sería lamentable. No me he vuelto loco. Pero los momentos de inspiración serían tan bonitos de ver, que no puedo evitar que me brillen los ojos solo de pensarlo.

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