Euro 2020 Fútbol Internacional

Grupo D: Máxima igualdad hasta el final

El martes 22 de junio se cerró el grupo D de la Eurocopa, con muchísima igualdad hasta la última jornada y no definiéndose las posiciones en la clasificación hasta el último minuto. Jugadores destacados, muchos goles y mucho fútbol es lo que han dejado estos 4 equipos (Inglaterra, Croacia, República Checa y Escocia) en esta fase de grupos.

1 – Inglaterra: A octavos sin convencer (7 puntos)

La selección inglesa se presentaba a esta Eurocopa con el cartel de favorita al título y con un plantel de futbolistas díficil de mejorar, con estrellas mundiales y jóvenes promesas que se han dado a conocer en el panorama futbolístico con actuaciones estelares en sus equipos.

Su fútbol en estos tres partidos ha estado lejos del nivel esperado, y pese a haber obtenido siete puntos de nueve posibles y no haber encajado ningún gol, tan solo han visto puerta en dos ocasiones, nada acorde viendo los atacantes de los que disponía Southgate. Sterling ha sido el único futbolista que ha marcado gol, y ni Kane, ni Foden, ni Mount, entre otros, han mostrado sus capacidades goleadoras en su totalidad.

El primer encuentro ante Croacia tuvo tramos en los que los ingleses parecían avasallar al rival con continuos ataques, pero la imprecisión y las pocas variantes ofensivas dejaron a los de Southgate con un 1-0 tras una acción entre Phillips y Sterling. El segundo encuentro, el derbi ante Escocia, se presentaba como una oportunidad para convencer y entrar a octavos dejando buenas sensaciones. No estuvieron a la altura, y el empate a cero reflejó varias carencias del combinado inglés.

Se jugaron el primer puesto ante República Checa, y se hicieron con él. Los cambios en ataque de Southgate surgieron efecto, y tanto Grealish como Saka aportaron ese punto de desequilibrio y profundidad del que habían estado carentes los dos primeros encuentros. Volvieron a vencer por la mínima, pero las sensaciones fueron distintas y mostraron otra cara.

Están en octavos, ninguna sorpresa, pero su nivel ha de ser bastante mejor si aspiran a cotas más altas.

2 – Croacia: Coraje, corazón…y Modric (4 puntos)

En su último torneo continental fueron subcampeones, y la Eurocopa era el momento perfecto para alargar esa exitosa historia de los últimos años. Después de aquel fantástico Mundial de Rusia dejaron la selección varios futbolistas como Mandzukic, Rakitic o Subasic, y aparecieron otros como Gvardiol, Ivanusec o Bradaric con el objetivo de una renovación pequeña pero importante.

El bloque de 2018 se mantenía en su mayoría, con Modric como capitán y jugadores como Kovacic, Brozovic o Lovren en el plantel. Cuatro puntos de nueve posibles han sido el bagaje de un combinado croata que estaba fuera antes del último encuentro, con un fútbol algo plano y muy poco sorpresivo. Cuatro tantos en tres partidos, dos de ellos de un Perisic que lideró el ataque de Croacia en su camino hacia octavos.

El primer encuentro ante Inglaterra dejó muchísimas dudas en cuanto al juego, muy poco agresivos en ataque y con el bloque poco compensado en defensa. Ante República Checa se vio otro fútbol, pero seguía sin parecerse a aquel tan exitoso estilo que les funcionó a la perfección en el Mundial de 2018. Se vieron fuera después del gol de Schick, pero Perisic devolvió las esperanzas a todo el país balcánico.

Un punto en dos jornadas, y era ganar o adiós. Escocia, también con un punto, tenía el mismo objetivo que los croatas: ganar. Ganó Croacia, y lo hizo convenciendo, con un Modric estelar en el centro del campo y un Perisic determinante en ataque. La obra de arte del de Zadar no dejó perplejo a nadie, una más del capitán de Croacia y del Real Madrid que quiere seguir dejando huella en el fútbol.

Segunda de grupo, sufrimiento hasta el final, y esto no ha hecho nada más que empezar…

3 – República Checa: Sorpresa para bien (4 puntos)

La cuarta peor selección en la última Eurocopa, y los cuartos de final como mejor clasificación histórica. Todo apuntaba a que la República Checa iba a ser la cenicienta del grupo, cayendo a las primeras de cambio y sumando pocos puntos. Jugadores consagrados, alguno que otro en equipos de renombre, y un plantel que quería sorprender a propios y extraños con su fútbol.

Grandísimo nivel el mostrado por la selección checa en esta fase de grupos, mostrando un estilo propio y muy atractivo de ver para el espectador. La era Nedved, Rosicky, Cech pasó a ser la era Soucek, Coufal, Darida, con un protagonista principal: Patrick Schick. Tres goles, uno desde el centro del campo, han hecho que el futbolista del Leverkusen haya acaparado muchas miradas y sea una de las sensaciones del torneo.

El primer encuentro ante Escocia significó un paso adelante para la República Checa, con un gran fútbol y un Schick y un Vaclik brillantes. Ante Croacia se vio el mismo panorama, un fútbol vistoso y atractivo, pero el encuentro acabó en empate, con la República Checa habiendo cumplido su objetivo.

Estaban clasificados, y era el momento idóneo para dar un puñetazo encima de la mesa ante una de las favoritas. No pudo ser, Inglaterra venció, la República Checa cayó derrotada, pero se dio la vuelta a todos esos pronósticos que dejaban fuera a la selección de Silhavy.

Una de las mejores terceras, y no solo por puntos, sino por juego y calidad.

4 – Escocia: Sin gol no hay control (1 punto)

La vuelta a la Eurocopa 25 años después. El destino y el fútbol colocaron a Escocia entre una de las 24 participantes de la competición, trayendo de nuevo ese ambiente escocés tan peculiar y pasional. Clarke hizo realidad el sueño de un país, un sueño que se buscaba prolongarlo en el tiempo lo máximo posible. La plantilla estaba muy capacitada para competir al máximo, con jugadores de renombre como McTominay, McGinn o Robertson, y otros como novedades tales como Nisbet, Adams o Hendry.

No ha sido la Eurocopa soñada para los escoceses, con tan solo un punto obtenido y un gol anotado. Pese a ese pobre bagaje, la selección de Steve Clarke ha jugado un buen fútbol y ha competido de manera correcta en los tres encuentros, faltando esa determinación en ataque y ese rigor defensivo tan importantes para el éxito de un equipo.

El primer encuentro fue derrota ante República Checa, pero el resultado engañó. Escocia lo intentó, mereció mucho más, pero la ineficacia pasó factura. El segundo encuentro fue de notable alto, anulando a la todopoderosa Inglaterra e incluso disponiendo de claras ocasiones para ganar, quedándose el empate como bueno.

La final era contra Croacia, solo valía ganar. No faltó compromiso ni garra, pero lo que sí faltó fue el gol. El gol es lo que te da los éxitos en el fútbol, y el poco gol de Escocia en esta Eurocopa terminó por ser determinante para los intereses de Clarke y los suyos.

Adiós a la Eurocopa, hola a un futuro prometedor.

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